Este Super Bowl será recordado como el día en que lo mejor y lo peor de la cultura pop se apoderaron de la publicidad, la música y obviamente el deporte. ¡No sé ni por dónde comenzar!
Sin duda, quienes no somos muy aficionados al deporte hacemos parte del evento para observar los spots o disfrutar del espectáculo del medio tiempo, siendo este último quizá lo más esperado del año: el tan anunciado “concierto” de Madonna.
Con un vestuario y elementos romanos dignos de la adoración al demonio según los illuminati (sí, porque a diferencia del resto de los batos que jalaban y cargaban su trono, ella no traía un casco. Si se fijan bien era un par de cuernos de oro que forman parte de un ritual para adorar al Lucifer. Si le rascamos podríamos encontrar que los illuminati realizan los rituales entre luna nueva y luna llena ¡y faltan dos días para la luna llena! Lo del Super Bowl fue nomás un pretexto) entró Doña Madonna a la cancha.

Metafóricamente podría describir su participación como un sandwich, en el que las “tapas” (o panes, como le quieran llamar) fueron lo más nutritivo del medio tiempo. La parte central (el jamón, el queso y la lechuga) simplemente no estuvo nada buena.
El opening (del cual algunos afirman que fue una fusil del último tour de Kylie Minogue) fue por demás soberbio, majestuoso y perfecto. ¡Tenía todo lo que queríamos ver! Hombres musculosos, bailarines y una coreografía ya conocida con ciertos “updates” pero muy característica de “la mamá del pop”: VOGUE. A esta parte no le puedo poner ni un solo pero. Es una lastima que los picos de la actuación hayan ido en declive.

El segudo track del “playlist madonesco” fue MUSIC que si bien no es precisamente lo mejor que ha hecho “la señora”, tiene su encanto. Ah, pero estoy casi seguro que al momento de planear el numerito le preguntó al que le carga el neceser: “¿Quién está de moda entre la “chaviza”, así como para invitarlo a mi espectáculo de medio tiempo?”-A lo que ese alguien respondió- ¡LMFAO! Y todo se derrumbó cuando comenzaron a “Shufulear”. (Palabras sabias del Señor @aerotino.) Odio ese verbo tan sacado de la manga, pero seguramente lo conocen y la verdad no encuentro un eufemismo para semejante barbarie y atentado a la inteligencia humana.

En youtube podemos encontrar un video alternativo de esta parte del medio tiempo que la verdad está muy tierno/divertido.
Lo rescatable de esta parte: Los bailarines en las gradas.

Lo insólito: ¡El alambrista dejándose caer abierto de piernas! ¡Es que qué huevos! ¿O no traía?

Lo chistoso: Que Madonna se nos andaba dando en la madre pero ni cuenta nos dimos. Eso sí hay que reconocerle a la señora, supo como resolverlo. ¡Con tanto año de carrera cómo no!

Y justo cuando pensabas que el pico del show ya no podía irse más al infierno OMFG! ¡Aparecieron las porristas para iniciar con el que podría ser el track más aburrido, bobo e insufrible que “la mamá del pop” pudo haber hecho en su laaaaaaaarga carrera: Give me all your luvin´.
Sí, igualito que en el video. Nicki Minaj y M.I.A. ¡soñadas! Bueno, por lo menos en el video que se estrenó la semana pasada (que ya comentamos) se les veía “una poca de gracia”, en vivo nomás no brillaron. M.I.A. se veía linda pero pues para lo que salió, mejor se hubiera quedado a ver el medio tiempo en casa.

Pero al final despuntó nuevamente el “chiqui concierto” cuando apareció Cee Lo Green acompañando a “la mamá del pop” en uno de sus temas más emblemáticos y que sin duda es del gusto de todo el mundo: “Like a Prayer”. Cuando presenta este tema siempre es bajo el mismo esquema visual, sin embargo Doña Madonna lo tiene tan bien dominado que sabe cómo meterle algo “nuevo” para deleitarnos y en esta ocasión fue mi gordito favorito CLG quién le dio el gran toque final a su actuación.

¿Qué podemos concluir de todo ésto? Pues que Madonna lo único que hizo fue restregarnos en la cara que posee todo el dinero del mundo para armar una impecable producción que puede “engalanar” una lista de éxitos de décadas pasadas para seguir atrayendo multitudes y hacernos olvidar un poco que su más reciente track es quizá la pena más grande en la humanidad después del hambre y la pobreza. Ah y cerró con un mensaje bien bonito: World Peace.
Cuando estas cosas pasan con Madonna me pregunto: ¿Ya lo habremos visto todo y por eso el resultado de sus espectáculos sigue siendo un monstruo tecnológico pero sin ninguna novedad?
Otra gran reina en el evento fue sin duda la publicidad. Este año vimos de todo y casualmente hubo más recursos poperos en los despliegues creativos, aquí me gustaría compartirles algunos:
Melanie Amaro nos enseña a cómo deshacernos de una reina del pop, ¡Elton John! Ésto se lo debemos a PEPSI.
En la categoría de autos, los más memorables para este blog son:
El de Toyota
Y el de Audi por el recurso de todos los elementos Twilight. ¡Así queremos que mueran todos los vampiros de esa saga! Menos Robert porque está bien guapo.
Samsung y su insistencia en que nos olvidemos del iPhone hablándonos de amor. ¡Ja!
¡El regalo del graduado! Está bien estúpido pero la versión corta es mejor.
¿Y qué me dicen del de KIA con Adriana Lima?
Lo mejor sin duda, Don Clint. Digo, Chrysler.

Al final del Super Bowl, logramos dar con la verdadera reina del pop: ¡Coca Cola! ¿A poco no aman el spot?
Se me olvidaba: Por si les interesaba saber, ¡ganaron los Gigantes de Nueva York!